lunes, enero 12

SULTANES DEL SUR; DESPERDICIO DE TALENTOS











Los hermanos Fernando y Billy Rovzar, Marco Polo Constanse y Julio Fernández, se sumaron para la realización de la película Sultanes del Sur, escrita por Tony Dalton. Sin embargo, quienes fueran los mismos productores responsables de las éxitosas Matando Cabos y Kilómetro 31, dejan mucho que desear ahora con su trabajo más reciente.

Es difícil concebir que el director Alejandro Lozano haya fallado junto con su equipo actoral en su intención de filmar una historia de acción que resulta sumamente trillada y hasta predecible en la mayoría de las escenas, valiéndose además de las fórmulas hollywoodenses para entretener a los espectadores mexicanos.

La trama gira en torno a cuatro asaltantes que consiguen robar un banco y burlar a toda la policía, escapando ilesos con 12 millones de dólares. Lo que en un principio parece una aventura prometedora, deja de ser verosímil cuando los personajes huyen para Argentina y la película gradualmente se vuelve una serie de clichés poco convincentes.

Al llegar a Buenos Aires, Leo, Sánchez, Mónica y Leserio deciden hacer tratos con el Tejano, uno de los mayores capos de la ciudad, con el fin de lavar el jugoso botín, pero durante la transacción se ven sorprendidos por unos mafiosos fuertemente armados, quienes los dejan con las manos vacías. ¿Cómo es posible que este grupo de asaltabancos tan hábiles sean tan ineptos en otro país? Es justo allí donde comienzan las incongruencias.

Luego del caos, la infructuosa persecución y las balaceras, se encuentran con el Tejano para averiguar quién les robó el dinero, pero son recibidos con todo tipo de acusaciones y sospechas. Leo, el protagonista interpretado por Jordi Mollà es eliminado absurdamente y más tarde, Ana de la Reguera, cuyo personaje se vuelve intrascendente al convertirse en rehén de los traidores, adolece de una buena caracterización.

Con un final inesperado que nunca logra el clímax, diálogos poco ingeniosos y desprovista del mínimo sentido del humor, esta coproducción de México-Argentina-España se convierte en una insipiente y aburrida parodia donde no sabe si lo importante es el dinero, la vida, el amor o la venganza. Sultanes del Sur decepcionará a incluso a los más optimistas, ya que ni siquiera la actuación de Silverio Palacios logra salvar a esta propuesta cinematográfica de ser catalogada como un desperdicio de talentos. Mejor suerte para la próxima.

martes, agosto 21

LOS REALLITY'S: FÓRMULA PROBADA EN LA TELEVISIÓN


El par de televisoras mexicanas que se caracterizan por su eterna competencia ofrecen al espectador más de lo mismo, pero con otras luces y otros escenarios.

En ambos canales de televisión se busca cautivar a las masas por medio de los reallity's, un género que ya se está volviendo repetitivo en sus contenidos, sin calidad y con una pésima producción detrás de sus conductores estelares.

TV Azteca y Televisa han apostado al morbo, a las críticas superficiaes, al show de variedades disfrazado con una causa social. En sus transmisiones queda claro que no es prioridad el criterio del televidente cuando se trata de mostrar la miseria humana y conmover bajo lemas publicitarios de larga duración.

El Canal 13 de Azteca transmite High school musical, donde un grupo de adolescentes compiten para protagonizar una película que filmará Disney en español. Después de saturar el concepto del reallity musical con La Academia, los directores del área de entretenimiento vuelven a probar con un programa del mismo corte.

La televisora de Ricardo Salinas Pliego, confirma que este tipo de transmisiones está de moda a nivel mundial. En otros países como Holanda, España y Australia las versiones del Big Brother ha sido un golpe total en los niveles de audiencia.

Sin embargo, este tipo de proyectos televisivos dan muestra de que las grandes compañías prefieren seguir con el esquema que les funciona una vez al no atreverse a crear nuevas formas de comunicarse con sus interlocutores sin faltarles al respeto con algo tan probado en ocasiones anteriores.

En el “Canal de las Estrellas” la gente puede ver el programa Buscando a Timbiriche... la nueva banda. Del mismo modo, un grupo de jóvenes concursan para ser parte de la nueva generación de la banda donde surgieran Thalía y Paulina Rubio la cual se desintegrara en el año de 1999.

Por ello el monopolio Televisa les realiza ahora este reconocimiento que al final de cuentas resulta poco entretenido. Durante la desafortunada trasmisión particípan actores y actrices de otras producciones, lo cual refresca la pantalla pero no garantiza que el espectáculo sea valedero. Los invitados sólo intentan cantar y bailar con el pretexto de que es algo divertido sin darse cuenta el ridículo que hacen a nivel nacional.

Deberían apenarse por su escacez de profesionalismo reflejada en los monitores de los mexicanos que sintonizan su señal, sobre todo los dizque periodistas que se dedican a cubrir la fuente de espectáculos, pues en los dos canales parecen haberse estancado en la inmundicia de los programas de relleno que ocupan el tiempo aire de dichas empresas.

Se nota que quienes concursan en los reallity's no son libres de mostrar su creatividad. Muchas veces se ve que son manipulados, controlados y obligados a seguir reglas insulsas. Con guiones que francamente subestiman la inteligencia del público, incluso parecen haber deformando ya el concepto original del reallity show, pues tanto en el canal 2 como en el 13 todo está confeccionado para alabar al escándalo, los chismes, el amarillismo y las relaciones amorosas de los artistas que al final siempre resultan siendo historias ficticias.